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Se busca hombres de verdad





Es triste admitirlo, pero, en nuestra sociedad: 
La mayoría de las personas que están sumidas en el alcoholismo y la drogadicción son varones. 
La mayoría de la gente que está sumida en la violencia (bandas, peleas, robos, secuestros, homicidios, etc) son hombres. La mayoría de los que causan manifestaciones y protestas violentas en las calles 
tanto como la gente en las cárceles, también son hombres. 
La mayoría de los que dejan a los hijos abandonados y no se hacen responsables de ellos son varones 
(hay muchos hogares presididos solamente por la mujer que
 se ha quedado a cargo de los hijos y el varón irresponsable ha huido). 
La mayoría de las personas adictas a la pornografía y a prácticas inmorales también son hombres. 
Muchas personas que son esclavas del trabajo y de la ambición desmesurada al dinero son varones. Desafortunadamente parecería ser que en los campos negativos, y muchas veces degradantes, los varones llevamos la ventaja respecto al sexo opuesto. En las cosas que no convienen, los varones nos ocupamos mucho más que las mujeres.
Parecería, simplemente, por las estadísticas, que el sexo masculino fue creado solo para dar problemas en este mundo… los varones hemos abusado de las mujeres en muchos aspectos con violencia física o verbal, muchos solo han embarazado a sus mujeres y las dejan morir solas, otros se han enseñoreado de ellas tratándolas como inferiores, no dejando que se superen, aprovechándose de su mayor fuerza física han causado mucho daño a las personas que tienen más cerca: su esposa e hijos.


Aparentemente, nuestra sociedad no tiene un concepto claro de lo que es ser un verdadero hombre, mucho menos de los planes de Dios para cada varón. Se ha confundido la hombría con el machismo, con la prepotencia, con ser dictador o abusador, cuando la realidad es muy diferente. La verdad es que los hombres estamos en deuda con las mujeres.
Lo cierto es también que en las cosas importantes, como las espirituales, el buscar a Dios, el asistir a la iglesia, el orar y leer nuestra Biblia, en compartir con nuestros hijos los principios espirituales de la Palabra de Dios, allí estamos en desventaja, porque las mujeres, en muchas ocasiones, son más fieles y entregadas que sus esposos.
Pero en este día quisiera que todos nosotros, los varones, reflexionáramos un poco y pudiéramos preguntarnos ¿Solo para esto fuimos creados los varones? ¿Dios tendrá un plan mucho mejor y más hermoso para los hombres? ¿Será esto todo el objetivo en la vida de un varón? o tal vez, ¿nos hemos equivocado de rumbo?

Buscando hombres verdaderos

“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado…” Ezequiel 22:30 habla claramente de una búsqueda que estaba haciendo Dios para encontrar hombres fieles, que hicieran lo correcto e intercedieran por el pueblo, pero tristemente dice la Biblia “no lo hallé”.
Esta frase es desoladora, sin embargo, ¡era cierta! Hay momentos en la historia del pueblo de Israel en que se nota una escasez de hombres de Dios, la ausencia de hombres de valor que estuvieran dispuestos a pagar el precio de servir al Señor y hacer su Voluntad.
Hoy en día estamos teniendo el mismo problema, en las iglesias bíblicas: hay pocos hombres comprometidos realmente a servir al Señor fielmente. La búsqueda de nuestro Dios sigue siendo actual, Él quiere encontrar varones que le sirvan, pero en ocasiones no los halla por ninguna parte.
Dios examina nuestras iglesias en la búsqueda de hombres fieles y el resultado, no es muy alentador. Encuentra mujeres sirviendo fielmente, a pesar de sus muchas actividades; encuentra niños que le alaban con el corazón; pero los varones están sumamente ocupados en un sinnúmero de actividades del mundo, que no tienen tiempo para Dios.
No podemos seguir con esa indiferencia como varones, no podemos seguir perdiendo la oportunidad de ser aquello para lo que fuimos creados, sobretodo porque no es el plan de Dios para nuestras vidas. Pero debemos admitir que hoy en día pasa lo mismo…
Hay una carencia de hombres verdaderos
A Dios le ha placido siempre dentro de su soberanía, usar instrumentos humanos para realizar sus divinos propósitos, Él siempre ha escogido personas para realizar sus planes, y es muy interesante que la mayoría de esos instrumentos han sido varones.
Dios usó a Noé para construir un arca en la cual las personas se salvaran del diluvio que vendría; usó a Abraham para formar una nación que fuera su pueblo y del cual vendría el Mesías; el Señor usó a Moisés para liberar a su pueblo de la esclavitud en Egipto; usó a muchos profetas en el Antiguo Testamento para anunciar al pueblo su Palabra; levantó a Juan el Bautista para preparar el camino del Mesías; Dios utilizó al apóstol Pablo para extender el cristianismo en todo el mundo conocido en ese entonces; y así podemos dar muchos ejemplos más.
Así que, hoy en día no podemos ni siquiera pensar que su manera de trabajar ha cambiado, Él sigue buscando varones para usarlos grandemente como instrumentos en sus benditas manos. No podemos ignorar todo lo que vemos revelado en las Escrituras y suponer que hoy en día, que hay tanta necesidad en el mundo, Dios ya no está llamando varones para servir grandemente en su Obra.
La verdad es que muchos de los problemas que tenemos en nuestra sociedad es sencillamente, porque los hombres no estamos tomando el papel que nos corresponde. Las familias se derrumban y las iglesias también por falta de hombres de Dios, hombres que paguen el precio para cumplir la voluntad de su Señor.
El tiempo de los jueces es un tiempo de crisis y allí se nos da un ejemplo claro de falta de liderazgo varonil (Jueces 4:1-14), en donde el Señor tuvo que usar a una gran mujer (Débora) para sacar sus planes adelante, pero Dios quería que Barac, el varón, hubiera respondido presto a su llamado sin poner pretextos. ¡Dios quiere usar a los varones! ¡No estemos haciendo lo que hizo Barac! ¡No estemos poniendo pretextos! Haciendo como que Dios no nos está llamando a servirle. Algunos de nosotros… dejamos toda la carga en manos de las mujeres, dejamos que ellas tomen la batuta en la educación de los hijos, dejamos que ellas sean las que enseñen los principios espirituales en el hogar, dejamos que ellas sean las que lleven la iniciativa en las iglesias, dejamos que ellas asistan solas a la iglesia, dejamos que ellas nos aventajen en las cosas espirituales cuando nosotros debemos ser los líderes.
Esto lo plantea muy bien Josh McDowell, en su libro El Padre Que Yo Quiero Ser acerca de algunas estadísticas, (Página 12): “El estudio indica claramente que la relación con el papá es un factor crucial en la salud, el desarrollo y la felicidad del niño. No significa esto que la mamá no sea importante; no obstante, sí subraya el hecho de que en la mayoría de los casos mamá está en su puesto, cumpliendo su obligación, cuidando a sus hijos, hablando a sus hijos y acompañando sus hijos. En consecuencia parecería, que los niños han llegado a dar por hecho que la mamá está a su disposición, es cariñosa, comunicativa y los acepta. Pero con papá entra en el juego de la oferta y de la demanda. En muchos casos es menos accesible, está menos involucrado con sus hijos o es menos comunicativo”.
Varones nunca dejemos nuestros puestos en nuestra familia, como padres y esposos, en la iglesia, y en la Obra de Dios, no dejemos nuestra responsabilidad de ser líderes porque eso puede causar muchos problemas.
Una invitación a ser hombres verdaderos
Definitivamente la invitación de Dios a cada varón es a ser hombres fieles, hombres de integridad, varones que estemos comprometidos con el Señor a hacer su voluntad.
  • Los varones somos llamados a someternos a nuestro Dios, (1ª. Corintios 11:3) y ser obedientes en todo a nuestro Señor Jesucristo. Si exigimos sujeción de nuestra esposa hacia nosotros, exijámonos, a nosotros mismos, para ver si tenemos sujeción a Cristo.
  • Los varones somos llamados a ser ejemplo a nuestra familia (1ª. Timoteo 3:4-5). Hay que gobernar bien nuestra casa, amar a nuestra esposa y cuidar a nuestros hijos. Las familias se desintegran por falta de un liderazgo firme del varón. Si cuidamos bien nuestra familia, estaremos impactando las futuras generaciones con el evangelio de Jesús.
  • Los varones somos llamados a ser líderes de nuestra iglesia. La mies sigue siendo mucha y los obreros siguen siendo pocos. Se necesitan hombres de valor que se comprometan a servir a Dios (Hechos 13:1-3)
  • Los varones somos llamados a trabajar en la obra de Dios (Hechos 6:3). Hay muchos ministerios que tú como varón puedes desarrollar en la obra del Señor Jesucristo. Hay muchos lugares vacíos en los ministerios de las iglesias por falta de varones fieles al Señor. Investiga en que puedes trabajar y manos a la obra.
Ser “hombre” en toda la extensión de la palabra es ser “hombre de Dios” (1ª. Timoteo 6:11). Los hombres de Dios son los que van a cambiar el rumbo de nuestra sociedad, son los que pueden hacer un impacto en cada familia y en cada iglesia del Señor Jesucristo.
Definitivamente, Dios tiene un ministerio para ti, trabajo en la obra del Señor es lo que sobra, la pregunta es si tú tienes el carácter de un Hombre de Dios, si tú estás dispuesto como varón a comprometerte con tu Salvador y serle fiel en todo lo que él te pide.
Fuente: Literatura Bautista - http://www.literaturabautista.com

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